Una noche de julio en la calle Zorrotzaurre

Bilbao cierra las lonjas juveniles de Rekalde tras años de conflicto vecinal

La junta de gobierno del Ayuntamiento de Bilbao aprobó este miércoles la suspensión cautelar de licencias a las 34 lonjas juveniles del barrio de Rekalde. La medida entrará en vigor el 1 de septiembre.

Bilbao cierra las lonjas juveniles de Rekalde tras años de conflicto vecinal

La junta de gobierno del Ayuntamiento de Bilbao aprobó este miércoles la suspensión cautelar de licencias a las 34 lonjas juveniles del barrio de Rekalde. La medida entrará en vigor el 1 de septiembre.

Una noche de julio en la calle Zorrotzaurre

A las 3:14 de la madrugada del 12 de julio, una llamada al 092 alertó de una pelea en el número 8 de la calle Zorrotzaurre. Los agentes encontraron a nueve personas discutiendo en la puerta de una lonja. Una acabó con puntos de sutura en el Hospital de Basurto. Dos semanas después, la policía municipal registró cuatro incidencias más en la misma manzana.

El 20 de agosto, la junta de gobierno aprobó la suspensión cautelar de las 34 lonjas juveniles de Rekalde. El informe técnico tiene 47 páginas. Los servicios jurídicos sostienen que estas instalaciones "generan molestias reiteradas" y que su actividad "no se ajusta plenamente a la normativa de espectáculos". La suspensión entra en vigor el 1 de septiembre.

Rekalde concentra el 62% de las lonjas juveniles registradas en Bilbao. Tiene 28.400 habitantes. Muchos locales ocupan bajos comerciales en Gordóniz, Iparraguirre y Zorrotzaurre, y llevan ahí desde antes de que el actual equipo de gobierno municipal llegara al Ayuntamiento en 2019 con la promesa de ordenar el ocio nocturno del distrito sin cerrar equipamientos de barrio.

Los locales, vacíos en septiembre

Los locales, vacíos en septiembre

La orden afecta a unos 410 jóvenes de entre 16 y 25 años.

En el barrio, las lonjas funcionan desde hace más de dos décadas como espacio de encuentro, con alquileres de 30 a 60 metros cuadrados que se reparten entre los socios a razón de entre 280 y 650 euros al mes, una fórmula barata que ninguna institución pública ha logrado replicar. Uno de los grupos más activos es el de Gordóniz, 21. Once amigos gestionan el local desde 2019. "Nos avisaron por burofax el viernes", explica Aitor Etxebarria, de 23 años, portavoz del colectivo. "Ya habíamos pagado el alquiler de septiembre. No sabemos qué hacer con las cosas. Tenemos dos sofás, una nevera y un equipo de música que no caben en casa de nadie", añade.

El Ayuntamiento no prevé indemnización. Fuentes de la concejalía de Espacio Público, que dirige la edil Nora Beltrán de Otálora, confirman que la suspensión "no conlleva compensación económica" porque es "cautelar y no sancionadora". Las mismas fuentes cifran en 18 los expedientes abiertos por ruido en tres años.

En Iparraguirre, 44, un grupo de estudiantes de la UPV/EHU ya ha colgado el cartel de "se alquila".

Ruido, horarios y una sentencia de 2023

El origen del conflicto no es nuevo. En 2021, la asociación vecinal Rekalde Bizirik presentó 37 quejas formales por ruido y horarios. Tres años después, en marzo de 2024, el Juzgado de lo Contencioso número 4 de Bilbao dictó una sentencia que obligaba al Ayuntamiento a "adoptar las medidas necesarias para garantizar el descanso vecinal".

Ese plazo venció el 15 de octubre de 2025. El Ayuntamiento no actuó hasta julio de 2026, tras el incidente de Zorrotzaurre, un retraso de nueve meses que la asociación vecinal lleva contabilizando desde entonces con correos, escritos y comparecencias públicas ante los medios del distrito. "Han tardado nueve meses más de lo que dictó el juez", señala Carmen Oleaga, presidenta de Rekalde Bizirik. "Durante ese tiempo hemos seguido sin dormir. Tampoco nos parece justo que ahora paguen justos por pecadores", apostilla.

Los datos de la policía municipal reflejan una bajada de incidencias en 2026. Veinticuatro frente a 39 en todo 2025.

El descenso coincide con la apertura del local municipal de la calle Altube, en marcha desde marzo.

Soluciones que no llegan

El Ayuntamiento anuncia una mesa de trabajo con los colectivos afectados. La primera reunión será el 4 de septiembre en el Centro Cívico de Rekalde. En el orden del día hay tres puntos: revisión de la ordenanza, cesión de espacios municipales y ampliación del horario del gazteleku de Altube.

Los jóvenes piden algo más concreto. "Que nos den un local alternativo mientras se revisa todo", plantea Etxebarria. "No pedimos fiesta. Pedimos un sitio donde dejar una mesa de ping-pong", subraya. El Ayuntamiento calcula que la revisión del planeamiento de Rekalde estará lista en el segundo semestre de 2027, así que las 34 lonjas permanecerán cerradas durante al menos un curso escolar completo y probablemente dos, y en el barrio nadie sabe todavía dónde se reunirán los 410 jóvenes que las usaban.

Las alternativas municipales suman 85 plazas.