Otro punto de partida en Rekalde
Cuarenta y una actuaciones. Esa fue la cifra más repetida en la rueda de prensa del programa Bilbao Barrura, que arrancó el 16 de septiembre de 2024 y se cerró el 20 de junio de 2025 con un presupuesto final de 1.247.800 euros, un 6,3% por encima de la previsión inicial de 1.174.000 euros.
En Rekalde, el taller de reparación de bicicletas de la calle Iparragirre 78 midió 212 usuarios únicos entre octubre y mayo, con una media de 26 por mes y una satisfacción de 4,1 sobre 5. El 38% volvió más de dos veces.
El coordinador del programa, Ander Zubiaga, reconoció que la fidelización falló: «Esperábamos un núcleo estable de vecinos y no lo conseguimos». El local municipal de la plaza Rekaldegorri acogió 18 sesiones de cine vecinal, con una asistencia media de 34 personas. En febrero, la proyección coincidió con el partido del Athletic y solo acudieron once.
Deusto: lo que sí funcionó
En Deusto el resultado fue distinto. El servicio de acompañamiento a personas mayores, con base en la calle Rafaela Ybarra 12, atendió a 97 usuarios entre el 7 de octubre y el 30 de mayo. El 71% acudió al menos una vez por semana y el 54% declaró haber reducido su sensación de soledad en una encuesta telefónica realizada en junio. La técnica responsable, Nerea Elorduy, precisó que el dato procede de 63 respuestas sobre 97 usuarios: «No es una muestra perfecta, pero es la que tenemos». El programa costó 89.400 euros, de los cuales 61.000 fueron nóminas de los ocho acompañantes contratados.
El mercado de Deusto cedió un espacio los sábados para un punto de intercambio de libros. Funcionó seis semanas. Después, la afluencia cayó por debajo de las diez personas y el puesto se retiró el 12 de abril.
Casco Viejo: la brecha entre inscripción y asistencia
El Casco Viejo concentró el mayor volumen de inscripciones y la peor tasa de conversión. Las 22 actividades programadas en el centro cívico La Bolsa, en la calle Pelota 10, sumaron 1.483 inscripciones previas. Solo 604 personas asistieron a la primera sesión, un 40,7%.
La concejala de Participación Ciudadana, Marta Aguirrezabala, atribuyó la diferencia a un sistema de inscripción «demasiado permisivo»: «La gente reserva plaza sin coste y luego no viene». El consistorio estudia implantar una confirmación por SMS 24 horas antes, medida que ya se aplicó en el polideportivo de Txurdinaga con resultados dispares.
La actividad más concurrida fue el taller de memoria para mayores de 65 años, con 78 asistentes fijos de 120 plazas. La menos poblada, el club de lectura en euskera de los martes, que reunió a nueve personas de media y se suspendió en marzo por falta de quórum.
Tres cosas que no salieron
El punto de información juvenil móvil, una furgoneta que recorrió Otxarkoaga, Txurdinaga y Zorrotza entre noviembre y febrero, realizó 31 salidas. En 19 de ellas no atendió a ningún joven. El coste por salida fue de 347 euros. El vehículo se devolvió al servicio de parques y jardines el 3 de marzo.
El programa de huertos urbanos en el parque de Etxebarria, en Begoña, concedió 24 parcelas en enero. A 30 de junio, once estaban abandonadas y cuatro presentaban riego deficiente. La asociación vecinal de Begoña pidió revisar los criterios de adjudicación en un escrito entregado el 14 de julio.
La Escuela de Empoderamiento Vecinal, con sede en la calle Zamácola 80, en Irala, programó cuatro módulos. Dos se cancelaron por falta de matrículas: el de gestión de subvenciones, con nueve inscritos, y el de portavocía, con seis. Los otros dos se completaron con 41 participantes.
Zorrotza, dos meses y medio
En Zorrotza el programa llegó tarde. Las primeras actividades en el centro sociocultural de la calle Balejo 2 comenzaron el 4 de abril, siete meses después del arranque general, por retrasos en la reforma del local, de modo que el periodo efectivo fue de solo nueve semanas. Las 11 actividades programadas reunieron a 238 asistentes. El 64% de ellos vivía a menos de 400 metros del centro. La media de asistencia por sesión llegó a 21,6 personas, la más alta de todo el programa si se mide por semana activa.
Queda pendiente la evaluación de impacto encargada a la Universidad del País Vasco. El informe debía entregarse en mayo. El ayuntamiento no fijó nueva fecha, así que los datos de este balance son provisionales hasta que llegue ese documento.
El próximo ciclo arrancará en septiembre con 1,3 millones de euros presupuestados. La partida para el punto móvil desaparece.
La de acompañamiento a mayores sube un 12%.